Cómo entendían la vida y la muerte los mexicas

¿Cómo entendían la vida y la muerte los mexicas?

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Para nosotros puede ser difícil comprender cómo entendían la vida y la muerte los mexicas, sobre todo teniendo en cuenta nuestra visión occidental y católica del mundo. Por eso, si te interesa el tema te ánimo a que leas este artículo y otros que tenemos en el blog para poder entender de forma más clara la civilización mexica. 

Debemos tener en cuenta que, tanto el tiempo como la muerte, eran vistos como procesos cíclicos. Por lo tanto, creían que pese haber muerto podías retornar a la tierra, una idea que desarrollaré más adelante. Además, los mexicas concebían la vida y la muerte como partes de una misma moneda. Eran dos aspectos que se complementaban el uno al otro y que eran necesarios para la continuidad del universo, evitando así la llegada del caos.

Mitos cosmogónicos para entender la visión de la vida y la muerte para los mexicas

Veían la muerte como una necesidad de renovación del mundo. La muerte de las personas, animales, plantas y dioses permitía la creación de nuevos seres vivos y evitaba el envejecimiento, que era lo que llevaba el caos. La creencia de que de la muerte surgía la vida la vemos en el mito de la creación del Sol y la Luna: tras sacrificarse los dioses Nanahuatzin y Tecuhciztécatl al lanzarse a una hoguera se crearon los dos astros mencionados. Sin embargo, todos los demás dioses también tuvieron que sacrificarse para conseguir la movilidad del Sol. Puesto que, si el astro se no se movía la vida no se podía desarrollar.

Debido a este sacrificio divino, los mexicas creían que debían compensar a los dioses y ellos tenían que mantener al Sol en movimiento mediante la sangre humana para que no llegase el fin del Universo. Por ello, era mejor morir antes de que fuera demasiado tarde mediante un sacrificio para evitar que el mundo falleciera definitivamente,  ya que con tu sangre alimentabas a la madre tierra.

La relación tan estrecha entre la vida y la muerte se ve reflejada en otro mito mexica, la huida de Quetzalcóatl. El rey-dios de Tula se da cuenta que ha llegado el momento de morir gracias al dios Tezcatlipoca quien le enseña su reflejo en un espejo. El rey-dios al verse en estado de descomposición acepta que su vida es finita, que la parte opuesta a existir es morir y no se puede entender la vida sin la muerte. La muerte de Quetzalcóatl se produjo cuando tenía 52 años al decidir lanzarse al fuego y se reencarno en lucero. La edad con la que falleció se marcó como el tiempo óptimo de vida de una persona y el periodo tras el cual se debía hacer una ceremonia. En ella, se debía destruir el Fuego Viejo y crear el Fuego Nuevo para evitar la destrucción del universo.

Cristianismo y religión precolombina: diferentes visiones de la muerte

Cómo entendían la vida y la muerte los mexicas choca dentro del mundo cristiano, sobre todo para sus contemporáneos. En el siglo XVI la muerte dentro del cristianismo no era como algo natural, sino el resultado de desobedecer a Dios y ni mucho menos creían que la muerte creara vida. Debido a las diferencias entre las dos religiones, los misioneros cristianos que llegaron a México-Tenochtitlán tras la conquista del Imperio mexica mostraron en sus escritos una realidad un tanto errónea sobre cómo los nativos veían la muerte.

El error principal fue cuando escribieron sobre los sacrificios humanos que realizaban que los indígenas. Los misioneros veían como muchos mexicas lloraban, gritaban y sufrían al ver la muerte de un ser querido. Entendieron su dolor como un miedo enorme a la muerte y a morir por sus dioses. Sin embargo, lo único que hacían era pasar por una de las etapas del duelo, puesto que no iban a volver a ver a sus allegados que habían sacrificado.

Otra diferencia con la visión cristiana de la muerte es la visión cíclica de esta y del tiempo que tenían los mexicas.  Ellos entendían vivir y existir como dos conceptos diferentes, puesto que podías haber muerto, haber dejado de vivir, pero eso generaba existencia. Es por ello, que no concebían un fin absoluto puesto que ayudabas a nutrir a la madre-tierra con tu muerte y se creaba un constante ciclo de regeneración. Por lo tanto, era la muerte cíclica lo que evitaba el final apocalíptico del mundo (Johansson, 2012: 91). Podías llegar a morir, pero seguías existiendo dentro de la madre-tierra.

El vientre materno y el Mictlán

Incluso el vientre materno está relacionado con la muerte y el Mictlán, el inframundo dentro de la cultura mexica. El Mictlán es donde van a parar las almas de la mayoría de los fallecidos y está relacionado con la vida, puesto que de él surgieron los seres humanos según el propio mito de creación. Los mexicas creían que previamente al mundo que ellos conocían, hubo Cuatros Soles o mundos. Con la creación del Quinto Sol el Mictlán se convirtió en el centro de la vida y de la muerte.

Con la destrucción del Cuarto Sol la humanidad fue destruida, al igual que los anteriores mundos. Mictlantecuhtli, el Señor del Inframundo, tenía en su posesión los restos óseos de la humanidad. El dios Quetzalcóatl quería restaurar a la humanidad para que habitasen en el Quinto Sol. Para conseguirlo, tuvo que ir al Mictlán a pedirle al dios del Inframundo si se los podía llevar, y aunque el Señor del Inframundo accedió a darle los huesos, Quetzalcóatl no confió en Mictlantecuhtli y salió corriendo. Ante esta acto de desconfianza, el Señor del Inframundo creó mientras Quetzalcóatl huía del Mictlán para hacerlo caer y atraparlo. Su caída provocó su muerte y la sangre que brotó del pene de Quetzalcóatl junto a los antiguos huesos de los humanos hizo que se crease de nuevo la humanidad.

Dibujo del dios Mictlantecuhtli y del dios Quetzalcóatl representando la vida y la muerte en el Códice Borgia.

Por lo tanto, los mexicas concebían el vientre materno como el Mictlán, puesto que de ambos brotaban los seres humanos. Esta visión llegaba hasta tal punto que, si algún niño que moría antes de haber cumplido los cuatro años no celebraban ninguna ceremonia mortuoria, puesto que seguía vinculado a la muerte del propio vientre materno. Para entender este concepto, debemos de imaginarlo como el limbo dentro del catolicismo. Pero en este caso los seres humanos se encuentran en un limbo pre-existencial en el que si mueren antes de los cuatro años pasaran a nutrir la continuidad de la existencia.

Así pues, vemos como para los mexicas de la vida brotaba de la muerte. 

¿Conocías la concepción cíclica de la vida y el tiempo que tenían los mexicas? ¿El vínculo indivisible entre la vida y la muerte para los mexicas? Déjanos en los comentarios qué te ha parecido el artículo y no olvides seguirnos en las redes sociales.

Bibliografía

  • Báez-Jorge, F. (2012). "Dialéctica de la ida y la muerte en la cosmovisión mexica", Estudios de la cultura náhuatl, 44, 215-238 pp. 

  • Johansson K., P. (2012). “La muerte en la cosmovisión náhuatl prehispánica. Consideraciones heurísticas y epistemológicas”, Estudios de cultura náhuatl, 43,47-93 pp.

  • Soustelle,J. (1970), La vida cotidiana de los aztecas en vísperas de la conquista, México: Fondo de Cultura Económica de España. 283 pp.

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